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Presentación de la colección: LOS SINDICATOS NACIONALES EN EL MEXICO CONTEMPORANEO Los sindicatos son organizaciones obreras que, por excelencia, se localizan en la intersección de las determinaciones económicas y de la acción política de la clase obrera, fuertemente anclados en las características de las empresas industriales, comerciales o de servicios, y en las condiciones técnicas y materiales del trabajo, los sindicatos son al mismo tiempo expresión de la conciencia y de la capacidad de organización de sectores de trabajadores que transitan de la clase obrera en sí a la clase obrera para sí. Es por ello que de las diversas formas de organización sindical que existen, la de los sindicatos nacionales es de las más avanzadas por haber conquistado el control sobre toda una rama de actividad productiva o de servicios, lo que permite a los trabajadores, en el terreno económico, una capacidad de negociación superior frente al capital, y en el terreno político, desarrollar proyectos y plantear alternativas para el conjunto de la clase obrera muchas veces de mayor alcance y significación que otros sectores del movimiento obrero. Pero la intersección de lo estructural y lo superestructural no produce en todos los casos resultados mecánicos, y las conquistas económicas no siempre dan por resultado un desarrollo similar de la conciencia y de la organización obrera. En muchas ocasiones la acción de los sindicatos nacionales se ha visto limitada por aquel fenómeno que Lenin caracterizó hace ya casi ochenta años como la “aristocracia obrera”, o sea la identificación de los sectores más avanzados de la clase obrera, de aquellos que logran un mejor nivel de vida, con aspiraciones pequeño-burguesas, que les restan impulso revolucionario a sus organizaciones. Pero también es cierto que los sindicatos nacionales, precisamente por el poder que les confiere el control de toda una rama de la actividad económica, han sido el objetivo principal de una ofensiva múltiple de la gran burguesía para contrarrestar ese poder. Ofensiva que va desde provocar conflictos aparentemente intersindicales los cuales realmente representan una lucha entre organizaciones autónomas de la clase obrera y organizaciones subordinadas al poder del Estado, pasando por las diversas formas de corrupción y burocratización de la dirigencia sindical, aquí conocidas como “charrismo”, hasta la represión abierta . En México los sindicatos nacionales han sido uno de los pilares del movimiento obrero organizado, ha sido en su seno donde se han desarrollado movimientos insurgentes de gran envergadura; y aún en el interior del movimiento obrero oficial, estos sindicatos han demostrado, no sólo la capacidad de obtener mejores reivindicaciones económicas, sino también una mayor autonomía política. GV editores ha decidido publicar esta colección, dedicada a los sindicatos nacionales en México, por la gran importancia del tema y porque estos trabajos, aún cuando no constituyen estudios exhaustivos de cada sindicato, en su conjunto proporcionan una visión diversificada de las múltiples contradicciones y conflictos a los que se han enfrentado estas organizaciones obreras a lo largo de su desarrollo en coyunturas específicas de su historia. Este proyecto tuvo su origen en el ciclo de mesas redondas “Los sindicatos nacionales en México” organizado por Javier Aguilar en enero de 1983, bajo el espacio académico del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, durante el tiempo transcurrido desde aquellas reuniones, Javier Aguilar asumió la responsabilidad de revisar las innumerables ponencias recibidas con el fin de seleccionar los trabajos más acabados para su publicación, hacer sugerencias a los autores para que revisaran algunos de ellos, conseguir colaboraciones de factura más reciente etc., en fin, una ardua labor que ha culminado con la otra que aquí presentamos. El primer volumen incluye varios textos sobre el petrolero; los siguientes versarán sobre los sindicatos de: trabajadores minero-metalúrgicos; algunas de las industrias dinámicas; educación, telefonistas y bancarios; y el último será el de los electricistas. Silvia Gómez Tagle |
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